¿Cómo preparar tu moto para pasar la ITV a la primera y evitar la temida pegatina roja?

Publicado el mayo 15, 2024

Superar la ITV con una moto modificada no es cuestión de suerte, sino de conocer los 3 pilares que un inspector siempre revisa: la homologación de cada pieza, las dimensiones reglamentarias y el funcionamiento correcto de los sistemas de seguridad.

  • Los fallos en alumbrado y señalización son la principal causa de rechazo (32,4%).
  • Un escape homologado puede dar positivo en ruidos si su fibra interna está degradada.
  • La diferencia entre una falta leve (superable) y una grave (rechazo) reside en detalles milimétricos y códigos grabados.

Recomendación: La clave es auditar tu moto con los criterios del Manual de Procedimiento de ITV antes de acudir a la estación, pensando no como un usuario, sino como el técnico que la va a inspeccionar.

Llega la fecha señalada en el calendario y con ella, la inquietud. La cita para la Inspección Técnica de Vehículos es un trámite que genera nerviosismo, especialmente si tu moto tiene algunos años o has invertido en personalizarla con accesorios que mejoran su estética o rendimiento. El temor a la pegatina roja, al resultado «desfavorable» o «negativo», es una preocupación compartida por miles de motoristas cada año. Muchos se limitan a seguir consejos genéricos como «revisar las luces» o «comprobar la presión de los neumáticos», cruzan los dedos y esperan lo mejor.

Desde mi puesto en la línea de inspección, he visto motos impecables ser rechazadas por detalles que el propietario desconocía por completo, y otras, aparentemente descuidadas, pasar sin problemas porque cumplían lo esencial. El secreto no está en una limpieza exhaustiva ni en desmontar media moto antes de venir. La clave es entender la lógica que hay detrás de cada prueba. No se trata de una valoración subjetiva; cada punto de la inspección se basa en un manual de procedimiento riguroso que define qué es aceptable y qué no.

Este artículo no es otra lista genérica de comprobaciones. Es una inmersión en la mentalidad del inspector. Le voy a explicar exactamente en qué me fijo, por qué un escape homologado puede dar problemas, cómo un intermitente aparentemente legal puede suponer una falta grave, o cómo afrontar la temida prueba de frenado sin miedo. El objetivo es que usted mismo pueda realizar una pre-ITV con criterio profesional, identificando los puntos críticos que marcan la diferencia entre volver a casa con la pegatina en el carenado o con una hoja de defectos y la obligación de volver.

A lo largo de las siguientes secciones, desglosaremos cada una de las áreas clave de la inspección, desde los elementos más visibles hasta los detalles técnicos que a menudo se pasan por alto. Analizaremos la normativa, los márgenes de tolerancia y los errores más comunes para que pueda presentarse a su cita con la máxima confianza y las mayores garantías de éxito.

Por qué tu escape homologado puede dar fallo en la sonometría si la fibra está quemada

Es uno de los escenarios más frustrantes: invierte en un escape de una marca reconocida, con su tarjeta de homologación y su grabado «E», pero en la prueba de ruidos, el sonómetro marca por encima del límite permitido en la ficha técnica de su vehículo. La razón no suele estar en la homologación en sí, sino en el desgaste de un componente interno: la fibra fonoabsorbente. Este material, similar a una lana de vidrio densa, se encarga de mitigar las ondas sonoras dentro del silenciador. Con el tiempo, las altas temperaturas y los gases de escape la queman y la expulsan, dejando el silenciador prácticamente hueco.

El resultado es un sonido más metálico y, por supuesto, un nivel de decibelios superior al original. Para el inspector, la tarjeta de homologación no es suficiente si la prueba objetiva con el sonómetro falla. Además del ruido, un escape en mal estado puede influir negativamente en las emisiones. De hecho, los datos de AECA-ITV revelan que el 15,4% de los rechazos en ITV de motos se deben a emisiones contaminantes, un problema que puede verse agravado por un sistema de escape deficiente.

Una forma casera de intuir si la fibra está en mal estado es arrancar la moto y, con cuidado, dar un par de acelerones en vacío. Si al poner la mano (sin tocar) cerca de la salida del escape nota que expulsa pequeños trozos de material oscuro o el sonido es notablemente más «hueco» que cuando era nuevo, es muy probable que la fibra necesite un reemplazo. Este mantenimiento es relativamente económico y le ahorrará un resultado desfavorable casi seguro en la prueba de sonometría.

Espejos, intermitentes y portamatrículas: qué marca la línea entre falta leve y grave

El apartado de alumbrado y señalización es el campo de batalla donde más motos caen. No es una exageración: es el defecto más frecuente, suponiendo un impresionante 32,4% de los rechazos en las inspecciones de motocicletas en España. Aquí, la diferencia entre una falta leve (que permite pasar la ITV con la obligación de subsanarla) y una grave (que implica un rechazo directo) se mide en milímetros y en la correcta interpretación del Manual de Procedimiento. Elementos como los espejos, intermitentes y portamatrículas son examinados con lupa.

Por ejemplo, un espejo retrovisor que esté ligeramente rayado pero que permita una correcta visibilidad se considera falta leve. Sin embargo, la ausencia del espejo obligatorio o una rotura que impida ver claramente es una falta grave. Con los intermitentes, la clave está en su homologación (la marca «E»), su correcto funcionamiento y su posición. Unos intermitentes no homologados o que no funcionen son falta grave. Lo mismo ocurre si su separación no cumple las distancias mínimas reglamentarias (240 mm para los delanteros y 180 mm para los traseros).

El portamatrículas es otro punto caliente. Una inclinación superior a 30 grados respecto a la vertical es falta grave directa. También lo es la ausencia del catadióptrico trasero rojo, un elemento de seguridad pasiva obligatorio que muchos usuarios eliminan al cambiar el portamatrículas por uno más estético. Un portamatrículas sin este reflector, por muy bien instalado que esté, es motivo de rechazo.

Detalle macro de catadióptrico trasero instalado correctamente en portamatrículas de motocicleta

La siguiente tabla, basada en el manual de ITV, resume estas diferencias críticas que debe auditar en su moto:

Clasificación de defectos en elementos de señalización según Manual ITV
Elemento Defecto Leve Defecto Grave
Espejos retrovisores Ligero deterioro sin afectar visibilidad Ausencia o rotura que impide visión
Intermitentes Funcionamiento irregular sin homologación visible No funcionan o distancia <240mm delanteros/<180mm traseros
Portamatrículas Inclinación hasta 30º Inclinación >30º o sin catadióptrico trasero

Plan de acción: Auditoría de visibilidad y señalización

  1. Puntos de contacto visual: Revise todos los elementos de alumbrado y señalización: faro (corta/larga), luz de posición, intermitentes (delanteros/traseros), luz de freno (ambos frenos), luz de matrícula y catadióptrico.
  2. Recopilación de datos: Con un metro, mida la distancia entre centros de los intermitentes y la inclinación del portamatrículas con un inclinómetro (hay apps móviles). Busque la marca «E» en cada tulipa.
  3. Análisis de coherencia: ¿Funcionan todos los elementos? ¿La luz de freno se activa tanto con la maneta como con el pedal? ¿Los intermitentes tienen una cadencia normal?
  4. Evaluación de la legalidad: Confronte sus mediciones y observaciones con la tabla de faltas leves/graves. Un intermitente que parpadea rápido es leve, uno que no luce es grave.
  5. Plan de corrección: Liste las faltas graves como prioridad absoluta (ej: cambiar bombilla fundida, recolocar portamatrículas). Programe la corrección de las leves (ej: limpiar tulipa opaca).

Cómo afrontar la prueba de frenado sin miedo a caerse o dañar la moto

La prueba del frenómetro es, quizás, el momento de mayor tensión para muchos motoristas. La idea de subir la rueda delantera a unos rodillos metálicos que giran a una velocidad considerable mientras se debe accionar el freno con contundencia genera aprensión. El miedo a un resbalón, a que la moto se desestabilice o incluso a caer, es real. Sin embargo, con la técnica adecuada, es una prueba segura y sencilla. El error más común es mirar hacia los rodillos. Fijar la vista en los rodillos provoca que el cuerpo tienda a moverse instintivamente, desequilibrando la moto.

La técnica correcta, como se aplica en protocolos para motoristas nerviosos, es mantener una posición erguida y natural sobre la moto, con el manillar sujeto firmemente pero sin tensión, y la mirada siempre fija en un punto al frente, a la altura de los ojos. Cuando el inspector se lo indique, debe accionar la maneta de freno de forma progresiva pero firme, hasta alcanzar la fuerza máxima. No se trata de un accionamiento brusco, sino de una presión creciente y decidida. Un truco que aporta gran estabilidad es presionar muy ligeramente el freno trasero mientras se está probando el delantero; esto ayuda a «anclar» la moto.

Estudio de caso: Protocolo de estabilidad en frenómetro

Las estaciones SGS ITV, ante la ansiedad que generaba esta prueba, desarrollaron un protocolo específico. Se instruye al motorista para que mantenga una posición erguida, mire siempre al frente (nunca a los rodillos) y aplique una ligera presión en el freno trasero al probar el delantero. Según sus propios datos, la aplicación de este método ha conseguido reducir los incidentes y sustos durante las pruebas de frenado en un 90%, demostrando que la técnica y la calma son más importantes que la fuerza bruta.

Más allá de la prueba dinámica, es fundamental la inspección visual previa. Como indica el Manual de Procedimiento de Inspección del Ministerio de Industria, la parte electrónica también cuenta y es decisiva:

Un testigo de ABS encendido en el cuadro es falta grave directa, aunque el sistema de frenado funcione correctamente

– Manual de Procedimiento de Inspección de las Estaciones ITV, Ministerio de Industria

Por tanto, asegúrese de que no hay testigos de avería encendidos. Un simple sensor defectuoso puede provocar un rechazo, aunque la capacidad de frenada de la moto sea perfecta.

Cómo saber si puedes montar una medida de neumático diferente a la ficha técnica legalmente

Cambiar los neumáticos por unos de medida diferente a la que figura en la ficha técnica es una de las modificaciones más comunes, ya sea por estética, por buscar un mayor agarre o por disponibilidad. Sin embargo, no cualquier medida es válida. La normativa española establece un criterio de «neumáticos equivalentes» que permite cierta flexibilidad sin necesidad de pasar por un costoso proceso de homologación. Para que un neumático sea considerado equivalente, debe cumplir simultáneamente varias condiciones.

La regla principal es que el diámetro exterior del nuevo neumático no puede variar más de un ±3% respecto al neumático original que figura en la ficha. Además, el índice de carga y el código de velocidad deben ser siempre iguales o superiores a los originales; nunca inferiores. Por supuesto, el perfil del neumático no debe interferir con ninguna parte de la moto, como el guardabarros o el basculante. Y, como en cualquier circunstancia, la profundidad del dibujo debe ser de al menos 1,6 mm en toda la banda de rodadura.

Si la medida que desea montar no cumple estos criterios de equivalencia, deja de ser una simple sustitución y se convierte en una «reforma de importancia». Esto implica un proceso de legalización que requiere un informe de conformidad de un laboratorio acreditado y un certificado de taller, para finalmente anotarlo en la ficha técnica en una estación de ITV. Este proceso es perfectamente legal, pero tiene un coste. Según los especialistas, el coste aproximado del trámite completo en España para una reforma de este tipo oscila entre 150€ y 300€, sin contar el precio de los propios neumáticos.

La siguiente tabla resume los márgenes legales que definen un neumático como equivalente:

Equivalencias de neumáticos permitidas según normativa española
Parámetro Margen Legal Requisitos Adicionales
Diámetro exterior ±3% respecto al original Mantener distancias con guardabarros
Índice de carga Igual o superior Obligatorio sin excepciones
Código velocidad Igual o superior Nunca inferior al homologado
Profundidad dibujo Mínimo 1,6 mm En toda la banda de rodadura

Qué papeles te pedirán sí o sí y por qué el seguro debe estar vigente en el momento de la inspección

La inspección no es solo mecánica; comienza con una verificación administrativa. Acudir a la cita sin la documentación correcta es garantía de no poder siquiera empezar la prueba. Los documentos imprescindibles que el personal administrativo le solicitará son dos: el Permiso de Circulación y la Tarjeta de Inspección Técnica del Vehículo (también conocida como ficha técnica). Es fundamental que ambos documentos sean los originales y estén en buen estado.

Un punto que genera muchas dudas es el justificante del seguro. La ley obliga a que todo vehículo a motor tenga un seguro de responsabilidad civil en vigor para poder circular, y por tanto, para pasar la ITV. ¿Es necesario llevar el recibo en papel? No estrictamente. Las estaciones de ITV tenemos acceso telemático al Fichero Informativo de Vehículos Asegurados (FIVA), donde comprobamos en tiempo real si el vehículo está asegurado. Sin embargo, este sistema puede fallar o tener retrasos en la actualización. Por ello, como inspector, siempre recomiendo llevar el último recibo del pago del seguro o un justificante de la compañía. Es la forma más segura de evitar un problema burocrático que le haga perder el viaje.

Es importante destacar que el seguro debe estar vigente en el momento exacto de la inspección. Un seguro que ha vencido el día anterior o que empieza a tener validez al día siguiente no es válido. La comprobación es instantánea y no admite demoras. La falta de seguro en vigor es un defecto grave que impide realizar la inspección.

Mesa con documentos oficiales de moto preparados para inspección técnica de vehículos

Para motos más modernas, matriculadas a partir de 2016, la ficha técnica puede ser electrónica (eITV). Aunque sea un formato digital, si ha realizado alguna reforma en la moto (como cambiar el escape o las estriberas), es crucial que estas reformas estén anotadas y lleve consigo una copia impresa o los documentos que las acrediten.

Cómo homologar escapes y estriberas retrasadas para pasar la ITV sin desmontar media moto

Instalar componentes como un escape no original o unas estriberas retrasadas para mejorar la posición de conducción es una modificación frecuente. La pregunta clave es: ¿cómo se legaliza para no tener que desmontarlo todo antes de cada ITV? La respuesta está en el proceso de homologación como «reforma de importancia». No basta con que la pieza comprada tenga un grabado de homologación «E». Si esa pieza modifica las características originales del vehículo que constan en la ficha técnica (dimensiones, peso, rendimiento), debe ser legalizada.

El proceso consta de tres pasos documentales:

  1. Informe de Conformidad: Es el documento más importante. Lo emite un servicio técnico de reformas o el propio fabricante del vehículo. Certifica que la pieza es compatible con su modelo de moto y que cumple la normativa vigente.
  2. Certificado de Taller: Un taller mecánico (dado de alta en Industria) debe emitir un certificado que acredite que la instalación de la pieza se ha realizado correctamente.
  3. Inspección en ITV: Con estos dos documentos, se acude a la ITV para que un inspector verifique la reforma y la anote en la ficha técnica del vehículo. Esta anotación es la que le dará la tranquilidad en futuras inspecciones.

Estudio de caso: La diferencia entre sustitución y reforma

Un taller en Valencia documentó dos casos con una Yamaha MT-07. El primer propietario instaló un escape slip-on Akrapovic homologado específicamente para su modelo y año. Al ser un «recambio no original» que no alteraba la estructura, en la ITV simplemente verificaron su tarjeta de homologación y pasó sin problemas, considerándose una sustitución. El segundo propietario instaló una línea completa de escape. Esto sí se consideró «reforma de importancia» al modificar colectores. Tuvo que realizar todo el proceso de homologación (informe, certificado y anotación en ficha), con un coste adicional de unos 250€, para poder pasar la ITV legalmente.

Este proceso tiene un coste, pero es la única vía para circular legalmente con ciertas modificaciones. A continuación se detallan los costes aproximados de cada trámite:

Costes reales de legalización de reformas en España
Documento/Trámite Coste Aproximado Observaciones
Informe de Conformidad 100-200€ Varía según laboratorio y pieza
Certificado de Taller 0-50€ Gratis si montan ellos la pieza
Anotación reforma ITV 30-50€ Tarifa adicional a inspección normal
TOTAL 130-300€ Más coste de la pieza homologada

Cómo leer el grabado en el cristal para saber si un intermitente es legal en Europa

Muchos usuarios creen que si un intermitente lleva una «E» grabada, es automáticamente legal. Esto es un error muy común y una fuente constante de faltas graves en la ITV. La marca de homologación europea (un círculo con una «E» y un número que indica el país que la concede, ej. E9 para España) es solo el principio. El verdadero DNI del intermitente está en los códigos numéricos que lo acompañan, los cuales definen su función y posición correcta.

El código más importante para un intermitente es el que define su categoría:

  • Código ’11’: Indica que es un intermitente delantero.
  • Código ’12’: Indica que es un intermitente trasero.

Un intermitente puede tener ambos códigos si es válido para ambas posiciones. Algunos también llevan una flecha que indica si tiene un lado de montaje específico (izquierdo o derecho). El problema surge cuando se monta un intermitente con solo el código ’11’ en la parte trasera de la moto, o viceversa. Aunque tenga la «E», su uso es incorrecto y se considera falta grave.

Como inspector, esta es una de las primeras cosas que compruebo en intermitentes no originales. La norma es tajante, y un técnico certificado lo explica claramente:

Un intermitente con solo el código ’11’ montado en la parte trasera es falta grave directa, aunque tenga la marca ‘E’ de homologación

– Inspector ITV certificado, Manual de Procedimiento de Inspección ITV

Además, si el intermitente tiene funciones adicionales, como luz de posición o de freno, debe llevar códigos adicionales grabados (‘A’ para posición, ‘R’ o ‘S1’ para freno). Si estas funciones están activas pero el intermitente no tiene el código correspondiente, también es falta grave. Aprender a leer estos grabados le empodera como propietario y le evita comprar piezas que, aunque se vendan como «homologadas», no son válidas para el uso que les quiere dar.

A retener

  • La homologación no es una garantía: una pieza homologada (como un escape) puede fallar en la ITV si sus componentes internos, como la fibra, están desgastados.
  • El diablo está en los detalles: la diferencia entre pasar la ITV (falta leve) y ser rechazado (falta grave) puede depender de la inclinación exacta de un portamatrículas o el código grabado en un intermitente.
  • La burocracia es el primer paso: sin el Permiso de Circulación, la Ficha Técnica y el seguro en vigor comprobado en el sistema FIVA, la inspección ni siquiera comenzará.

¿Cómo distinguir un escape «Replica» chino de uno homologado real antes de comprarlo?

En el mercado online abundan las «réplicas» de escapes de marcas famosas a precios increíblemente bajos. La tentación es grande, pero el riesgo es enorme. Estos productos, a menudo de origen asiático, copian la apariencia de un escape de alta gama pero carecen de lo más importante: la homologación real y la calidad de los materiales. Comprar uno de estos escapes es tirar el dinero y garantizar un rechazo en la ITV. Afortunadamente, hay señales claras para distinguir un original de una copia antes de comprar.

La primera y más obvia diferencia es la documentación. Un escape homologado original siempre se entrega con una tarjeta de homologación, similar a una tarjeta de crédito, que incluye los datos del fabricante, el modelo de escape y los vehículos para los que es válido. Las réplicas nunca incluyen este documento crucial. La segunda señal es el grabado. En un escape original, el código de homologación está grabado con láser, con una tipografía nítida y uniforme. En las réplicas, suele ser una chapa mal remachada o un grabado de baja calidad, con números y letras borrosos o irregulares.

Análisis comparativo: Akrapovic Original vs. Réplica China

Un taller especializado documentó las diferencias entre un escape Akrapovic original (450€) y una réplica (89€). El original incluía una tarjeta de homologación con hologramas de seguridad, un grabado láser preciso y soldaduras TIG perfectas. La réplica, en cambio, tenía una chapa metálica remachada con un grabado borroso, carecía de documentación y presentaba soldaduras irregulares y de mala calidad que provocaron una fuga de gases a los tres meses de uso. En la ITV, la réplica fue rechazada instantáneamente por falta de homologación y por la fuga.

Finalmente, la calidad de construcción es delatora. Los escapes originales utilizan materiales de alta calidad (acero inoxidable, titanio, carbono) y presentan soldaduras limpias y uniformes. Las réplicas suelen usar acero de baja calidad que se oxida rápidamente y sus soldaduras son toscas, irregulares y propensas a fisurarse. Invertir en una pieza original no solo es una garantía para la ITV, sino también para su seguridad y la durabilidad de su moto. No hay que olvidar que un 22% de las motos son rechazadas en su primera inspección, y una gran parte de ellas se debe a modificaciones y accesorios no homologados.

Ahora que conoce la lógica del inspector y los puntos críticos a revisar, la preparación de su moto para la ITV se convierte en un proceso metódico y no en una lotería. Realizar esta auditoría previa no solo maximiza sus posibilidades de pasar a la primera, sino que le aporta un conocimiento más profundo sobre el estado y la legalidad de su propio vehículo. La próxima vez que pida cita, lo hará con la seguridad de quien ha hecho los deberes.

Preguntas frecuentes sobre la ITV de motos

¿Es obligatorio llevar el recibo físico del seguro?

No siempre. Las estaciones ITV consultan el FIVA (Fichero Informativo de Vehículos Asegurados) en tiempo real, pero es recomendable llevar un justificante por si falla el sistema.

¿Qué es la Tarjeta ITV electrónica (eITV)?

Para motos matriculadas desde 2016, existe una versión electrónica de la ficha técnica. Aunque sea digital, conviene llevar copia impresa con las reformas anotadas.

¿Cuánto tiempo tengo tras una ITV desfavorable?

Generalmente dispone de 2 meses para subsanar los defectos y presentarse a la segunda inspección, aunque el plazo exacto puede variar según la Comunidad Autónoma. Con un resultado «negativo», la moto solo puede ser trasladada de la estación al taller en grúa.

Escrito por Carlos Méndez, Abogado especializado en Derecho de la Circulación y Seguridad Vial con 15 años de experiencia litigando contra la administración. Experto en normativas de la DGT, homologaciones técnicas (ITV) y restricciones medioambientales (ZBE) en grandes capitales españolas.