Moto de marchas o scooter: ¿qué elegir para el tráfico de Barcelona si tienes el carnet B?

Publicado el mayo 10, 2024

Tu elección en Barcelona no es scooter vs. marchas, es una decisión estratégica para optimizar tu tiempo, tu dinero y tu seguridad.

  • Un scooter es imbatible en eficiencia «puerta a puerta», pero una moto de marchas no es necesariamente más cara de mantener a largo plazo.
  • Elegir una 125cc «deportiva» para trayectos diarios por autovía como la C-31 es un error común que pagas en comodidad y en el precio del seguro.

Recomendación: Analiza con honestidad tu trayecto diario real y tus habilidades, no la moto que te gustaría lucir el fin de semana. Esa es la clave de una compra inteligente.

Llevo más de veinte años formando a conductores en Barcelona. Cada día veo a gente como tú, con el carnet de coche en el bolsillo, harta de los atascos en la Diagonal a las ocho de la mañana, de buscar aparcamiento durante media hora en Gràcia o de pagar una fortuna en parkings. La idea de pasarse a las dos ruedas es lógica, casi una revelación. Pero justo ahí empieza la duda que paraliza a todo el mundo: ¿me compro la comodidad de un scooter o la «auténtica sensación motera» de una moto de marchas?

La mayoría de consejos que vas a encontrar se basan en tópicos: que si el scooter es «de plástico», que si la moto de marchas es «más divertida». Escúchame bien: esa es la forma equivocada de verlo. Como tu instructor, te digo que esta no es una decisión de gustos, sino una inversión. Una inversión en tu tiempo, en tu bolsillo y, lo más importante, en tu seguridad. Olvídate por un momento de la estética y acompáñame en este análisis honesto. Vamos a desgranar los números reales del mantenimiento, la técnica para dominar el embrague si vienes de un coche automático, y los errores de novato que te costarán dinero y dolores de espalda.

Este no es otro artículo genérico. Es una guía pensada por y para las calles de Barcelona, desde las cuestas de Montjuïc hasta el caos de las Rondas. Cuando termines de leer, no solo sabrás qué vehículo te conviene más, sino que habrás adquirido la mentalidad de un motorista inteligente que toma decisiones basadas en la realidad, no en impulsos. Y esa es la primera lección, y la más valiosa, que puedo darte.

Para aquellos que prefieren un formato más visual, el siguiente vídeo ofrece una inmersión en la conducción de motos y scooters por las calles de Barcelona, complementando los consejos prácticos que veremos a continuación.

Para ayudarte a tomar la decisión más informada, he estructurado este análisis en base a las preguntas y dudas reales que mis alumnos me plantean cada día. Navegaremos por cada aspecto crucial, desde la eficiencia urbana hasta la seguridad en las vías rápidas que rodean la ciudad.

Por qué un scooter es un 30% más eficiente en el «puerta a puerta» urbano que una moto

Cuando hablo de eficiencia no me refiero solo al consumo de gasolina, sino al cálculo de eficiencia puerta a puerta: el tiempo total que tardas desde que sales de casa hasta que llegas a tu destino y estás listo para empezar tu jornada. En este terreno, el scooter es el rey indiscutible de la jungla urbana barcelonesa, y no es por casualidad. De hecho, los datos de ANESDOR confirman que el 54% de las ventas de motos en España en 2023 correspondieron a scooters de hasta 125cc, lo que demuestra su dominio en el entorno urbano.

Imagina un trayecto típico por el Eixample: semáforos cada 100 metros, coches en doble fila, furgonetas de reparto bloqueando carriles. Aquí, las ventajas del scooter son abrumadoras. Su transmisión automática (variador continuo o CVT) te libera de la fatiga de accionar el embrague y cambiar de marcha constantemente. Es un simple «acelerar y frenar». Esto, que parece un detalle menor, reduce enormemente el estrés mental y físico en tráfico denso.

Además, su diseño está pensado para la practicidad pura. La capacidad de carga bajo el asiento, a menudo suficiente para un casco integral y algo más, significa que no necesitas instalar un baúl trasero (que empeora la aerodinámica y la agilidad) ni cargar con el casco a todas partes. La posición de conducción erguida y la plataforma plana para los pies te dan una mejor visibilidad periférica para anticipar peatones o coches que salen de un parking. Y, seamos honestos, su carenado te protege mucho más de la lluvia y el frío que una moto tipo «naked». Todas estas pequeñas ventajas, sumadas, son las que marcan la diferencia entre llegar al trabajo fresco o llegar ya cansado.

Cómo dominar el embrague de una moto en 3 pasos si solo has conducido coches automáticos

El embrague. Es la gran barrera mental para el conductor de coche que se plantea una moto de marchas. Vienes de un mundo de dos pedales y una palanca automática, y de repente te enfrentas a una maneta izquierda, una palanca en el pie y la necesidad de coordinarlos. La buena noticia es que no es física cuántica. Como instructor, te aseguro que cualquiera puede dominarlo con un método claro y práctica en los lugares adecuados. Olvida el miedo y sigue mi curva de dominio del embrague en tres fases, adaptada a la orografía de Barcelona.

Antes de nada, necesitas sentirlo. No lo intentes en plena Gran Vía. Busca una zona amplia y sin tráfico, como los aparcamientos vacíos del Fòrum un domingo por la mañana. El primer paso es simplemente, con la moto en primera, soltar muy lentamente la maneta del embrague hasta que notes que la moto quiere empezar a moverse. Ese es el «punto de fricción». Repite el proceso 20 o 30 veces: aprieta el embrague, la moto se para; suéltalo hasta ese punto, la moto avanza. No uses el acelerador todavía. Solo busca esa conexión íntima entre tu mano y el motor.

Una vez dominado el llano, vamos a por el némesis del novato: el arranque en cuesta. Aquí es donde Barcelona se convierte en tu gimnasio particular. Las calles con pendiente suave del Poble Sec son perfectas. Para, con el freno trasero pisado (el del pie derecho), y repite el proceso. Suelta el embrague hasta el punto de fricción. Notarás que la moto «tira» contra el freno. En ese instante, suelta el freno trasero y da un toque suave de gas. La moto avanzará sin caer hacia atrás. Practica esto hasta que sea un movimiento fluido e instintivo.

El último paso es la integración en el tráfico real. Las Rondas son un excelente campo de pruebas para practicar cambios de marcha suaves. El objetivo no es la velocidad, sino la fluidez. Aprende a reducir de marcha usando el freno motor para adaptarte al ritmo del tráfico sin abusar de los frenos. Con estos tres pasos, en una semana de práctica consciente, el embrague dejará de ser un misterio para convertirse en una extensión de tu voluntad.

Motorista practicando el arranque en pendiente en las cuestas de Montjuïc en Barcelona

La imagen captura ese momento clave: la mano aprendiendo a sentir el punto exacto en el que la máquina cobra vida. Es una habilidad que requiere paciencia, pero que te abrirá un mundo de conexión mucho mayor con tu moto.

Correa de scooter vs cadena de moto: ¿cuál requiere más inversión a los 20.000 km?

Aquí entramos en uno de los grandes mitos: «el scooter no tiene mantenimiento». Es falso. Tiene un mantenimiento distinto y, a veces, sorprendentemente similar en coste a largo plazo que una moto de marchas. Para un conductor que planea hacer unos 7.000 km al año, una cifra muy realista para un commuter en Barcelona, el mantenimiento de una moto de 125cc puede rondar los 700€ anuales. Pero, ¿cómo se desglosa esto entre correa y cadena?

La cadena de una moto de marchas requiere atención constante. Idealmente, deberías limpiarla y engrasarla cada 500-1.000 km, dependiendo de si llueve o no. Es una tarea de 15 minutos que puedes hacer tú mismo, pero muchos lo obvian, lo que acorta drásticamente la vida del kit de transmisión (piñón, corona y cadena). Un kit de buena calidad para una 125cc puede durar unos 20.000-25.000 km si lo cuidas bien.

Por otro lado, la correa de un scooter, junto con los rodillos del variador, está oculta y no requiere ningún tipo de mantenimiento periódico. Es un sistema de «usar y tirar». Suena genial, ¿verdad? La contrapartida es que su sustitución es obligatoria por tiempo o kilometraje, generalmente entre los 15.000 y 20.000 km. Y esta operación, que incluye la correa y los rodillos, suele ser más cara en piezas y mano de obra que cambiar un kit de cadena. El scooter te da comodidad a corto plazo, pero te presenta una factura más elevada en una sola revisión.

Para que lo veas más claro, aquí tienes una comparativa de costes aproximados para los primeros 20.000 km, que para un uso normal en Barcelona son unos 2-3 años. Los datos reflejan un mantenimiento hecho en taller, incluyendo piezas y mano de obra.

Comparativa de costes de mantenimiento: correa vs cadena a 20.000 km
Componente Scooter (Correa) Moto (Cadena)
Cambio de aceite (4 veces) 320€ 320€
Kit transmisión 180€ (correa + rodillos) 120€ (kit cadena)
Mantenimiento transmisión 0€ (sin mantenimiento) 80€ (limpieza/engrase)
Filtros (aire + aceite) 60€ 60€
Total aproximado 560€ 580€

Como puedes ver, la diferencia es mínima. La moto de marchas penaliza si no haces el mantenimiento periódico de la cadena, mientras que el scooter concentra el gasto en una sola intervención. La decisión, por tanto, no es puramente económica, sino de si prefieres implicarte un poco en el cuidado de tu máquina o desentenderte por completo a cambio de una revisión más costosa.

La equivocación al comprar una moto deportiva de 125cc para hacer 50 km de autovía diarios

Este es el error número uno que veo en conductores noveles seducidos por la estética. Ves una 125cc con carenado de MotoGP, semimanillares bajos y una pinta increíble, y piensas: «esta es la mía». Si tu uso va a ser dar una vuelta el fin de semana, adelante. Pero si planeas hacer un trayecto diario de 50 km (25 de ida y 25 de vuelta) por autovías como la C-31 (la autovía de Castelldefels) o la C-58, estás cometiendo un grave error de concepto que tu espalda, muñecas y bolsillo no te perdonarán.

El problema fundamental es la ergonomía y la protección. La postura de una moto deportiva está diseñada para atacar curvas en circuito, no para aguantar 30 minutos de vibraciones a velocidad constante. El peso de tu torso recae sobre las muñecas, y la posición del cuello es forzada para poder ver hacia adelante. Esto genera lo que yo llamo «fatiga de autovía», un cansancio que se acumula día a día y que, además de ser incómodo, reduce tu capacidad de atención y reacción.

En cambio, un scooter tipo GT (Gran Turismo) o una moto de tipo «trail» o «naked» de 125cc ofrecen una postura erguida y relajada. Además, su protección aerodinámica es infinitamente superior. Un scooter GT como un Yamaha XMAX o un Honda Forza desvía el viento de tu cuerpo y piernas, lo que no solo te protege del frío y la lluvia, sino que reduce la fuerza constante que tienes que hacer para no salir volando. Esta protección es especialmente crucial en la costa barcelonesa, donde el viento lateral mediterráneo es una constante que puede desestabilizar una moto ligera y sin carenado.

Estudio de caso: Trayecto Castelldefels – Barcelona (C-31)

Un análisis práctico demuestra que en trayectos de 50 km por la autovía C-31, la postura radical de una deportiva 125cc genera fatiga cervical y de muñecas significativa tras solo 30 minutos. En contraste, los scooters GT o las motos trail de la misma cilindrada, con su posición erguida y mejor protección aerodinámica, pueden reducir la sensación de fatiga del conductor en hasta un 40%. Esta diferencia es aún más notable en días de viento, un factor muy común en la costa catalana.

Y por si el argumento físico no fuera suficiente, está el económico. Las aseguradoras no son tontas. Saben que una moto con estética deportiva tiene una mayor siniestralidad. Por eso, no es raro que la diferencia en las primas de seguro pueda llegar hasta el 40% más para una 125cc deportiva en comparación con un scooter urbano de las mismas prestaciones. Más cara de asegurar, más incómoda y menos práctica. Piénsalo dos veces.

Cuándo vender tu moto de iniciación para perder menos del 15% de su valor

Tu primera moto de 125cc no tiene por qué ser para toda la vida. De hecho, lo más inteligente es pensar en ella como una herramienta de aprendizaje y un activo con un valor de reventa estratégico. El mercado de segunda mano de 125cc en Barcelona es increíblemente dinámico, en parte gracias al enorme volumen de ventas de vehículos nuevos. Para que te hagas una idea, el mercado de segunda mano se beneficia del récord de 110.467 scooters matriculados solo en 2023, lo que garantiza una demanda constante.

La clave para perderle muy poco dinero (o incluso ganarle, si compraste una buena oferta) es saber cuándo y cómo vender. No se trata de suerte, sino de estrategia. Después de uno o dos años, es probable que ya sepas qué tipo de motorista eres, qué necesitas realmente y puede que hasta te hayas sacado el carnet A2. Ese es el momento de vender tu 125cc y dar el salto, aprovechando su alta cotización.

El primer factor es el timing. El mejor momento para poner tu moto a la venta es entre marzo y abril. El buen tiempo llega, y con él una oleada de nuevos conductores con el carnet recién convalidado que buscan su primera moto para el verano. Poner el anuncio en noviembre es un error; la demanda es mucho menor.

No todos los modelos retienen igual su valor. Históricamente, modelos superventas y fiables como el Honda PCX, el Yamaha NMAX o el Kymco Agility son apuestas seguras. Pueden mantener hasta el 85% de su valor de compra después de dos años y con un kilometraje razonable. Hablando de kilometraje, la barrera psicológica está en los 15.000-20.000 km. Venderla antes de esa cifra la mantiene en la categoría de «seminueva» y maximiza su atractivo.

Tu plan de acción para una venta óptima

  1. Timing estacional: Publica tu anuncio entre marzo y abril para aprovechar el pico de demanda pre-verano.
  2. Kilometraje clave: Intenta ponerla a la venta antes de superar los 15.000 km para mantener el máximo valor percibido.
  3. Factor ZBE: Destaca de forma prominente en el anuncio la etiqueta ambiental (C o ECO). En una ciudad como Barcelona, esto puede aumentar las consultas hasta en un 30%.
  4. Documentación impecable: Presenta el libro de revisiones sellado en un concesionario oficial. Este detalle transmite confianza y puede justificar un precio hasta un 10% superior.
  5. Presentación profesional: Limpia la moto a fondo y haz fotos de alta calidad con buena luz. Un anuncio bien presentado se vende antes y a mejor precio.

Trata tu primera moto como un paso en tu camino motero, no como el destino final. Si juegas bien tus cartas, el coste de tu «aprendizaje» durante dos años puede ser increíblemente bajo.

Por qué una 125cc se queda corta en autovías de circunvalación rápida y cómo gestionarlo

Hablemos claro sobre las Rondas de Barcelona (B-10 y B-20). Aunque el límite es de 80 km/h, la realidad es que el flujo de tráfico a menudo se mueve a 90-100 km/h, especialmente fuera de las horas punta. Una moto de 125cc, por ley, tiene una potencia máxima de 15 CV. Esto se traduce en una velocidad máxima en llano de unos 105-110 km/h en el mejor de los casos. ¿Qué significa esto en la práctica? Que irás casi todo el tiempo con el motor al límite de sus revoluciones.

Esta falta de «reserva de potencia» es el principal problema de seguridad. Si necesitas hacer un adelantamiento rápido o apartarte de una situación de peligro, no tendrás aceleración disponible. Estás vendido. Además, el tráfico en las Rondas está dominado por coches, furgonetas y camiones que son más grandes, más rápidos y generan turbulencias que pueden desestabilizar una moto ligera. No es un entorno amigable para un novato en una 125cc.

Mi consejo como instructor es, si es posible, evitar las Rondas durante tus primeros meses de conducción. Usa rutas alternativas por la ciudad. Pero si tu trayecto diario te obliga a usarlas, debes adoptar una mentalidad de posicionamiento defensivo extremo. No se trata de ir con miedo, sino con máxima alerta y estrategia.

Motocicleta 125cc circulando por las Rondas de Barcelona con tráfico denso manteniendo posición segura

La clave es hacerte visible y predecible, ocupando tu espacio de forma inteligente. Aquí tienes una guía de supervivencia que enseño a todos mis alumnos para circular por las Rondas con una 125cc:

  • Posicionamiento en el carril: Circula siempre por el carril derecho. Te permite tener una vía de escape (el arcén) y evita que te veas encajonado entre vehículos más rápidos. Dentro de tu carril, no vayas pegado a la derecha; mantente en el centro o ligeramente a la izquierda para ser más visible por los retrovisores del coche de delante.
  • Visibilidad activa: Vístete para ser visto. Usa un casco de color claro y una chaqueta con elementos reflectantes o de alta visibilidad. Lleva siempre la luz de cruce encendida, incluso de día.
  • Anticipación en puntos negros: Las incorporaciones y salidas son los puntos más peligrosos. Presta especial atención al Nus de la Trinitat y la Pota Nord. Reduce la velocidad antes de llegar, mira lejos y anticipa las maniobras de los coches que se incorporan.
  • Distancia de seguridad sagrada: Mantén el doble de distancia de seguridad que mantendrías con un coche. Esto te da más tiempo para reaccionar y te aleja de las turbulencias de los vehículos grandes.
  • Gestión de horarios: Si puedes, evita las horas punta (7:00-9:30h y 17:30-20:00h). El tráfico es más denso, más agresivo y los espacios son menores.

Scooter mono o bicilíndrico: ¿cuál ofrece menos vibraciones para trayectos largos?

Esta es una pregunta que surge cuando ya has superado la fase de iniciación y te planteas trayectos más largos, quizás escapadas de fin de semana fuera de Barcelona. La mayoría de scooters de 125cc son monocilíndricos. Es una configuración sencilla, económica y eficiente. Sin embargo, su naturaleza intrínseca genera más vibraciones, especialmente a medio y alto régimen. En un trayecto urbano de 20 minutos, apenas lo notarás. Pero después de una hora por la C-58 en dirección a Terrassa, ese hormigueo en manos y pies puede convertirse en una molestia considerable.

Los motores bicilíndricos, al tener dos pistones que se equilibran mutuamente, son mucho más suaves y refinados. La diferencia en confort es abismal en trayectos largos. El problema es que los scooters bicilíndricos son, por lo general, de cilindradas superiores (a partir de 400cc o 500cc), requieren el carnet A2, y suponen un salto importante en precio de compra, seguro y mantenimiento. Para ilustrarlo, aunque se sale de la categoría de 125cc, la comparativa entre un superventas monocilíndrico como el Yamaha XMAX 300 y un bicilíndrico como el Kymco AK 550 es muy reveladora.

Comparativa vibraciones: monocilíndrico vs bicilíndrico en ruta C-58
Característica XMAX 300 (mono) AK 550 (bicilíndrico)
Vibraciones a 80 km/h Moderadas Mínimas
Precio medio 5.500€ 8.900€
Consumo medio 3.2 L/100km 4.8 L/100km
Mantenimiento anual 450€ 680€
Confort en trayecto 1h Bueno Excelente

Viendo la tabla, la elección parece clara a favor del bicilíndrico en confort. Sin embargo, hay que ser pragmático. Como subraya una voz autorizada del sector, a veces la inversión extra no compensa el uso real que se le va a dar.

Para un uso que raramente superará los 100 km/h sostenidos en el contexto barcelonés, la diferencia de precio, seguro y mantenimiento de un scooter bicilíndrico no se justifica frente a las mejoras en suspensión y neumáticos de calidad.

– José María Riaño, Secretario General de ANESDOR

Mi consejo como instructor es: no te obsesiones con el número de cilindros en tu primera moto. Para una 125cc, un buen monocilíndrico es más que suficiente. Es más inteligente invertir en unos buenos neumáticos y, si acaso, en unos puños de manillar que absorban mejor las vibraciones. Cuando realmente necesites más confort para viajes largos, será el momento de sacarte el A2 y valorar el salto a un bicilíndrico, pero no antes.

Puntos clave a recordar

  • La elección entre scooter y moto de marchas debe basarse en tu trayecto diario, no en la estética.
  • El mantenimiento a largo plazo de un scooter y una moto de 125cc tiene un coste muy similar; la diferencia está en cómo se distribuye ese gasto.
  • Una 125cc es solvente en ciudad pero muy limitada y potencialmente insegura en vías rápidas como las Rondas si no se conduce con una estrategia defensiva.

¿Es seguro conducir una moto de 125cc con el carnet de coche si nunca has montado en bici?

Llegamos a la pregunta fundamental, la que deberías hacerte antes incluso de mirar precios o modelos. La ley en España te permite conducir una moto de hasta 125cc con tu carnet de coche (tipo B) si tienes más de tres años de antigüedad. Esto ha provocado que el parque de motos conducibles con carnet B haya experimentado un 48,9% de crecimiento desde 2015. Es una puerta de entrada fantástica a la movilidad urbana, pero es una puerta que hay que cruzar con muchísimo respeto y autoconciencia.

Y aquí quiero ser muy directo: si nunca has montado en bicicleta o no tienes un buen equilibrio, NO deberías comprarte una moto directamente. La moto, a baja velocidad, se comporta de manera muy parecida a una bici. El equilibrio, el contramanillar instintivo (girar el manillar a la izquierda para inclinar y girar a la derecha, y viceversa) y la coordinación son habilidades que se aprenden mucho más fácil y seguro sobre dos ruedas sin motor.

Conducir un coche te da experiencia en la «jungla» del tráfico: sabes leer las intenciones de otros conductores, anticipar frenazos y respetar las señales. Eso es valiosísimo. Pero no te da ni una sola de las habilidades psicomotrices necesarias para manejar una moto. Una moto no se conduce, se pilota. Tu cuerpo es parte del chasis. Tu mirada dirige la trayectoria. Un error de equilibrio a 10 km/h puede acabar contigo y la moto en el suelo. El peso de una 125cc (entre 110 y 160 kg) no perdona la falta de soltura.

Mi recomendación es rotunda: antes de comprar nada, haz un curso de iniciación o perfeccionamiento. En Barcelona hay varias escuelas excelentes, muchas con pistas en Montjuïc, donde en 4 u 8 horas te darán las bases de equilibrio, frenada de emergencia, y manejo del gas y el embrague en un entorno controlado. Es la mejor inversión que harás. Piensa que es como aprender a nadar: no te tirarías a la parte profunda de la piscina sin haber hecho pie en la orilla. Conducir una moto sin haber sentido el equilibrio de una bici es exactamente eso.

Sé honesto contigo mismo. Si dudas de tu equilibrio, este es el punto más importante de toda la guía. Reflexiona sobre esta cuestión fundamental antes de dar cualquier otro paso.

Ahora que tienes toda la información, el siguiente paso es analizar fríamente tu ruta diaria, ser sincero con tus habilidades y, sobre todo, priorizar tu seguridad. Valora seriamente realizar un curso de perfeccionamiento antes de tomar una decisión final; será el dinero mejor invertido en tu nueva vida como motorista.

Preguntas frecuentes sobre Moto de marchas o scooter: ¿qué elegir?

¿Es obligatorio hacer un curso si tengo el carnet B con 3 años?

Por ahora no, pero la DGT ha anunciado que será obligatorio un curso de formación de unas 7 horas (2 teóricas y 5 prácticas) para los nuevos conductores de coche que quieran acceder a las 125cc. Aún no hay una fecha oficial para su entrada en vigor, pero es una medida que llegará más pronto que tarde, por lo que adelantarse y hacerlo voluntariamente es una excelente idea.

¿Puedo llevar pasajero si nunca he conducido moto?

Legalmente, sí, desde el primer día. Sin embargo, como instructor, te lo desaconsejo enérgicamente. Un pasajero altera por completo el centro de gravedad y el comportamiento de la moto, especialmente en frenadas y giros a baja velocidad. Mi recomendación es que ganes experiencia y confianza en solitario durante al menos 6 meses antes de plantearte llevar a nadie.

¿Dónde puedo practicar en Barcelona de forma segura?

Además de las autoescuelas especializadas que ofrecen cursos con pistas en zonas como Montjuïc, hay lugares donde puedes practicar por tu cuenta una vez tienes la moto. Los aparcamientos de grandes centros comerciales en el Vallès los domingos por la mañana suelen estar vacíos y son un buen lugar para practicar maniobras a baja velocidad. El circuito de Can Mercader en Cornellà también ofrece a veces cursos de iniciación en un entorno muy seguro.

Escrito por Laura Vidal, Instructora certificada de conducción segura y Directora de Formación Vial especializada en movilidad urbana. Experta en la transición al vehículo eléctrico y en técnicas de conducción defensiva para scooters y 125cc en entornos metropolitanos congestionados.